Una subasta pública es un procedimiento para la venta de un bien a través del cual se pretende determinar el comprador y el precio, según el sistema de competencia entre varios posibles compradores, adjudicando el bien al que mayor precio ofrezca. Además, la subasta pública se diferencia de otro tipo de subastas por el hecho de que cualquier persona puede pujar por la compra del bien.

El término subasta pública a menudo se relaciona también con la subasta judicial que se lleva a cabo, de forma obligada, para la venta de uno o más bienes de un deudor que han sido embargados para el pago a sus acreedores.

Las subastas públicas pueden ser obligadas o voluntarias. Son voluntarias las subastas en las cuales el sujeto decide libremente vender un bien, y decide que la forma de maximizar el precio de venta es someterlo al procedimiento de subasta pública. Este procedimiento es utilizado de forma habitual, por ejemplo, en las ventas de obras de arte.

Son obligadas las subastas de bienes embargados a un deudor. En ese caso, la ley suele exigir el procedimiento de subasta pública para dar una mayor transparencia a la venta, y permitir que el precio a percibir por el deudor a cambio del bien sea lo más alto posible. En el caso de una subasta pública por deudas, el precio de venta de los bienes se destina al pago a los acreedores y, en el caso de que hubiese remanente, éste queda en propiedad del deudor.

Para realizar una pública subasta es necesario también en sus procedimientos el cumplimiento de una serie de formalidades impuestas por la ley para dar más transparencia a la subasta y evitar que el resultado de la misma  pueda ser manipulado. Son requisitos típicos en estos casos la publicidad de la subasta y el cumplimiento de unos plazos.

Diferencias entre un remate y una subasta

Seguramente en algunas ocasiones te has preguntado si un remate funciona igual que una subasta.

¿Qué es un remate?

Un remate es cuando los juzgados venden los inmuebles en mora de propietarios que incumplieron con sus obligaciones de pago y tuvieron un proceso judicial o deuda hipotecaria. Cuando se remata el inmueble, el banco pone a disposición la vivienda con un precio inferior al valor comercial con el fin de recuperar parte de dinero que le prestó al propietario para la adquisición de la propiedad.

¿Qué es una subasta?

En una subasta, el valor comercial del inmueble obtiene un descuento para fijar un precio base de oferta. A medida que los postores o clientes se interesen en comprar la propiedad, el precio base va incrementando con la finalidad de venderlo al mejor postor. Por lo general, antes de que una persona realice su oferta en una subasta, se hace un estudio previo para validar que tiene el dinero suficiente para adquirirlo.